Aquella vieja dama que no puedes controlar,
La que corrompe el interior sin demostrar,
Que nada sirve nada si no te puede acompañar,
La persona a la que amas, la verdad sin soledad.
Demostrando mundos llenos de alegría,
Que no sientes, solo ves en los demás.
Mientras dejas el camino en soledad,
Volviendo a el tan solo para terminar,
El final de nuestras vidas sin nadie que recordar.
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